miércoles, 16 de abril de 2014

LAURA GIORDANI / breve selección

LAURA GIORDANI






Dame esa palabra que haga brotar calostro de las piedras
mientras tanto no decir nada
seguir en penumbra
hasta que alguien me llore dentro y tenga que escribir
para darle consuelo














Unas manos en la tarde recibiendo la lluvia.

Qué más da si mano de hombre,
mujer, niño o muerto,
el mismo gesto ancestral de recibir el agua de lo alto.

Solo eso:
cuenco sin fondo para un agua indigente
que sueña su barro,
mano tendida en la intemperie.
















Karuna *



I

para ver algo más que caracoles vacíos
el declinar perpetuo de la savia y la sangre
la caída de todos los cabellos
y frutos

habrá que hundir las manos
en tu corazón primero
subvertir los átomos
abrir las aguas
ver con tus ojos
prados más allá de la frente
en pértigas de compasión
traspasar la espesura de lo visible
la ilusión
de lo separado



II


ser al fin sin cauce
sólo desmemoriada agua de la piedra
que la engendró en la cumbre
compasión de la arena en la que
la piedra disuelve su recuerdo de la altura
sólo contigo
fondo solo




III


girar de otra forma,
estremecer las omisiones:
esas piedras orbitando el corazón
estrellas muertas
capturadas por la tibieza en declive
de los cuerpos

resquebrajar las compuertas

dejarse anegar

ahora las cortezas mojadas
pueden arder bajo el corazón de los muertos
el fruto dejarse caer de su gravidez de azúcar
al suelo
             prematuro

el árbol llorar su altura
junto al pájaro derribado







*Karuna es un vocablo sánscrito que se traduce como acción compasiva
 o acción emprendida para disminuir el sufrimiento ajeno













Bajo la piel hay alforjas
para guardar las noches
lentas, ojeras ocaso
donde se ponen
fulgores y encallan los soles
hasta hacerse crónica
nocturna, pliegue
del desvelo.

Marsupiales
cargan sus penas párvulas:
ese modo
tan humano de llorar
por dentro, de penar
por dentro hasta convertir
en piedra lunar
el llanto.

Dos criaturas de lomo púrpura
abrevan la luz
convaleciente
en nuestros ojos.

[Ojeras]











¿A dónde se dirige laboriosa esta sangre?

Una voz remota la nombra
cada día, la inclina ante el panal roto
del poniente y la arroja con la promesa
de alguna espuma ascendente
en la mañana.

Mi sangre avanza hacia no se dónde.

Yo, a cierta distancia,
 le sigo los pasos.

[A ciegas]










En cada pecho hay un sol sepultado,
con su pulsación clandestina,
su madriguera de temblores
y una confesión de sobrevida
en los labios.

En cada pecho, una rotura,
hueco para alojar la verdad
que no soportarían los ojos:
el aleteo de un pájaro lacerado
sostiene el mundo.

[El corazón]








Hace tiempo perdieron su savia pero seguimos
enhebrándolas con fervor como talismanes, como si alguna hubiera salvado un solo árbol de la quema o fuera posible repoblar una ciudad con fotos sustraídas de lápidas. Habitan bocas, anaqueles, balbuceos, testamentos, encienden esos dinteles que los pies trasponen, encantan el horizonte con su zumbido de enjambre enloquecido hasta contarnos sin metáforas nuestra muerte.

[Palabras]








Laura Giordani,

Ha publicado :
"Cartografía de lo blando" (2005), 
“Materia Oscura” (2010, Baile del Sol),
“Noche sin Clausura” (2012, Candela, Ediciones Amargord), “Antes de desaparecer” (2014, Ediciones Tigres de papel) 
y la plaquette “Celebración del brote” (2009, Zahorí-Poesía en minúsculas).

Sus poemas han sido incluidos en diversas antologías:
 Antología de Poesía (ECA -Escritores Cordobeses Asociados, 2002), Aldaba (2004) Antología de poetas hispanoamericanos, Cuadernos Caudales de Poesía (Edición Caudal, España, 2007), Los centros de la calle (Editorial Germanías, 2008) y Por donde pasa la poesía (Baile del Sol, 2011)

Asimismo, ha colaborado con algunas publicaciones como La hamaca de Lona, Youkali, Viento Sur, Ginebra Magnolia, Eclipse, The children’s book of american bird, Confines (Argentina), Grumo (Brasil-Alemania) y Galerna (USA).




http://lauragiordani.blogspot.com/





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