martes, 6 de agosto de 2013

POETAS EN EL UNDER / LILIANA MARESCA

LILIANA MARESCA






Un poco de raso rosa

No para de llover

Odio tus mentiras

Tus cadenas

Que encadenan

El abrazo de tus anillos

Boa constrictor

Se derriten jugos

Soy deglutida

Por tu hambre milenaria

Pronto viene el mar

El sol se recostará sobre el mar

Los pies caminarán arena

Estallarán olas

Habrá espuma

Champagne

Seducir

Seremos tres, cuatro, muchos

Moviéndonos entre el pasto y las estrellas

Sin luces de ciudad

El faro dará vueltas

Su luminosidad alumbrará la noche oceánica

Seré un barco

Internado en la inmensidad

No habrá nadie







 LILIANA MARESCA
de el libro EL AMOR
LO SAGRADO
EL ARTE _colección EL VIAJE
Edit. LEVIATAN






Nace en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, en 1951. 
Cursa estudios en la Escuela Nacional de Cerámica.
 Toma clases de pintura con Renato Benedetti, de dibujo con Miguel Angel Bengochea y de escultura con Emilio Renart.
 Sus primeras apariciones públicas datan de 1983 cuando interviene en una exposición colectiva en el Estudio Giesso y poco tiempo después presenta su primera muestra individual en la revista El Porteño.
 Al año siguiente participa en Kriptonita verde, preparada por el Museo Juan Carlos Castagnino de Mar del Plata. 

De temperamento poco convencional elige espacios atípicos para sus realizaciones. En 1985 despliega Una bufanda para la ciudad de Buenos Aires, performace que presenta en la calle Florida. 
Ese mismo año organiza en un lavadero automático ubicado en la calle Bartolomé Mitre, una muestra colectiva que titula Lavarte.
 Dentro de esta tónica exhibiría en la Facultad de Filosofía y Letras durante 1991, Ouróboros, un objeto compuesto por libros desencuadernados que integran la mítica serpiente que se devora a sí misma. Estos eventos la vinculan al neo-dadaísmo de los '60, cuando el arte, abandonando los templos que le estaban destinados, irrumpía con sus happenings en ámbitos de la vida cotidiana.


Aquella atracción por desviarse de la norma se mantiene cuando confecciona pequeñas formas geométricas realizadas en bronce que, contenidas en una caja de madera, invitan a pensar en el despojamiento del minimal. Ésta y una serie de obras similares integran No todo lo que brilla es oro, muestra que realiza en la galería Adriana Indik en 1989. 
Otro tanto ocurre cuando emplea construcciones de este tipo, esta vez de grandes proporciones, para la instalación Ecuación-El Dorado (exposición La conquista, Centro Cultural Recoleta, 1991). Una esfera y un cubo dorados apoyados sobre una pirámide truncada laqueada en rojo, son utilizados para expresar aspectos de la conquista de América. Esfera y cubo representan el oro extraído por los españoles; apoyados sobre el otro término de la ecuación: un lingote de sangre indígena derramada como tributo al saqueo. Un trono de estilo colonial, emblema del poder, y una computadora que suministra datos sobre las poblaciones indígenas, actualizan y a la vez desvirtúan una tendencia que como el minimalismo no aceptaría nunca ser soporte de metáfora alguna.
 Tanto la exposición La Kermesse. El paraíso de las bestias (Centro Cultural Recoleta, 1986) como La Conquista, fueron eventos multidisciplinarios organizados por Maresca, e involucraron a muchos artistas que sumaron expresiones en un proyecto común.
De 1989 es la instalación Lo que el viento se llevó, muestra con la que se inauguraron las actividades de la Galería del Centro Cultural Rector Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Allí derruidos esqueletos de muebles de jardín de un paseo del Tigre presentan líricamente la melancolía que ocasiona la conciencia del devenir.
Recolecta (Centro Cultural Recoleta, 1990) es una instalación que tiene como motivo central un carrito de cartonero tomado de la realidad, que le sirve para señalar la marginación social y anticipa en diez años, con la certeza del arte, una problemática aterradora. Sin embargo la transmutación del carrito, desdoblado en otros componentes de la obra, como en un monumento blanco o en pequeñas réplicas de oro y plata, superan la mera denuncia. Allí el arte exhibe su poder de transfiguración que en muchos casos Maresca representa con operaciones rituales o alquímicas.
Poco después, clausurando todo contenido estético hace más evidentes las posibilidades simbólicas del discurso artístico. En la instalación Espacio disponible (Centro Cultural Recoleta, 1992), carteles de publicidad callejera suministran la escueta información de su disponibilidad y su número telefónico. Las fotografías eróticas que le fueran tomadas en 1993 para la revista El libertino, aparecidas bajo el título Maresca se entrega todo destino, tienen un sentido similar, y enlazan la fotoperformance con la noción de múltiple mediático.
Durante este año realiza otra operación donde los medios gráficos de comunicación actúan ya no como soporte sino como motivo. En la instalación Imagen pública - Altas esferas se sirve del archivo gráfico del diario Página 12. Ampliaciones fotográficas de los protagonistas de las noticias argentinas de la última década, ambientaban paredes y techo de una sala del Centro Recoleta, cubierto con estas gigantografías. En el centro de la sala se erigía una especie de altar escalonado en cuya cima un cuenco recibía el goteo incesante de un líquido rojo. Metáfora de la extraña mezcla de tinta y sangre que en nuestra sociedad mediática compone el cuerpo de las noticias, se convierte en tributo pagado a aquellos rostros que adquirieron su notoriedad merced a las peripecias de los ciudadanos. El tono crítico se torna sarcasmo cuando Maresca incluye sobre estas fotografías la imagen de su cuerpo desnudo en postales y afiches-catálogos que acompañaban la muestra.
Fallece en Buenos Aires en 1994 sin poder asistir a la inauguración de Frenesí, exhibición retospectiva de su obra realizada en el Centro Cultural Recoleta.





















lunes, 5 de agosto de 2013

NOVEDAD /TRADUCCIÓN : ASSATA SHAKUR por CELINA ASTE

ASSATA SHAKUR traducida al español por CELINA ASTE

AFIRMACIÓN

Creo en vivir.
Creo en el espectro
de días Beta y gente Gamma.
Creo en la luz del sol.
En molinos de vientos y cataratas,
 triciclos y sillas mecedoras.
 Y creo que las semillas se convierten en brotes.
 Y los brotes se convierten en árboles.
Creo en la magia de las manos.
 Y en la sabiduría de los ojos.
Creo en la lluvia y en las lágrimas.
Y en la sangre de la infinidad.

Creo en la vida.
Y he visto el desfile de la muerte
marchar a través del torso de la tierra,
esculpiendo cuerpos de barro en su camino.
He visto la destrucción de la luz del día,
 y he visto a los gusanos sanguinarios
.
rezándole y saludando

He visto gente tierna volverse ciega
y a los ciegos volverse un problema
en tan solo una simple lección.
He caminado sobre vidrios rotos.
He sufrido humillación y he cometido errores sin importancia
y he respirado el hedor de la indiferencia.

He sido encerrada por gente ilegal.
Y esposada por cínicos.
Amordazada por los codiciosos.
Y, si conozco absolutamente todo,
sé que una pared es sólo una pared
y simplemente eso.
Puede ser tirada abajo.

Creo en vivir.
Creo en el nacimiento. Creo en el sudor del amor y en el fuego de la                                                                                                /verdad.

Y creo que un barco perdido,
dirigido por marineros cansados y mareados,
aún puede ser guiado a su hogar en el puerto.



AFFIRMATION

I believe in living.
I believe in the spectrum
of Beta days and Gamma people.
I believe in sunshine
in windmills and waterfalls,
tricycles and rocking chairs.
And I believe that seeds grow into sprouts,
And sprouts grow into trees.
I believe in the magic of the hands.
And in the wisdom of the eyes.
I believe in rain and tears.
And in the blood of infinity.

I believe in life.
And I have seen the death parade
march through the torso of the earth,
sculpting mud bodies in its path.
I have seen the destruction of the daylight,
and seen the bloodthirsty maggots
prayed to and saluted.

I have seen the kind become the blind
and the blind become the bind

in one easy lesson.
I have walked on cut glass.
I have eaten crow and blunder bread
and breathed the stench of indifference.

I have been locked by the lawless.
Handcuffed by the haters.
Gagged by the greedy.
And, if I know anything at all,
it is that a wall is just a wall
and nothing more at all.
It can be broken down.

I believe in living.
I believe in birth.
I believe in the sweat of love
and in the fire of truth.

And I believe that a lost ship,
steered by tired, seasick sailors,

can still be guided home
to port.


ASSATA SHAKUR  traducida al español por CELINA ASTE

el texto de Assata Shakur  y la foto se encuentra en
http://www.blogcitylights.com/category/city-lights-blog/





jueves, 1 de agosto de 2013

DAVID MINAYO

DAVID MINAYO
 
BERLIN

 
Abril del cuarenta y cinco.

Un niño corre por las calles de Berlín.

Le persigue la muerte

atornillada a la culata de un Tokarev.

Al doblar una esquina

tropieza con el cuerpo de una princesa.

Los zapatos le huelen a sangre.

La camisa me apesta a sudor.

No recuerdo el punto de partida.

No me importan las balas ni los porqués.

Sus ojos se apoyan en el cadáver

de la forma en que busca un poema

su instante perdido.

La ciudad es un esqueleto rodeado de alimañas,

un callejón sin salida.

Despacio, como el amante inadvertido,

se arrodilla junto a ella, coge sus manos

y pienso:

«la vida, como el amor,

merece un final distinguido».

Llegan los soldados: él no se mueve.

No le importan las balas ni los porqués.

No recuerda la cara de sus padres,

el niño que era, el punto de partida.

Igual que un árbol apagando sus llamas

en aire caliente,

se pierde en el cuello de la muchacha.

Los rifles, colmillos de Stalin,

escupen su muerte y olvidan

que fueron humanos.

El grito de una sirena incendia la habitación.

Apago el televisor. Me rindo

al oscuro placer de estar solo.

Al final del trayecto guarda el pasillo

su vieja emboscada.

Berlín lleva muerto más de sesenta años.

Tú y yo

apenas unos meses.


 DAVID MINAYO, 2011-13

ALFONSO BREZMES / CARTA n. 24- OSCURAS GOLONDRINAS


ALFONSO BREZMES


CARTA n. 24- OSCURAS GOLONDRINAS





 Todos los últimos días de mi vida tuve frío
y un leve temblor de niño se asomaba al cuello
como para saber si había luz al otro lado.
Pero los días siguientes, los que siempre
desmentían, tardos, a la muerte,
con su disfraz de tiernas imposturas,

llegaron para quedarse y que supiera
que los otros, los de oscuras aves que traían
nidos como augurios en sus picos a un balcón
tras el que nunca estaba tu reflejo,
todos los últimos días de esa vida
en la que yo aún no amaba a tu fantasma,
esos, por suerte o por desgracia,
ya no volverán.









SANDRA FIGUEROA

SANDRA FIGUEROA

AHORA

Ahora que me voy
viene el tiempo a recordarme
la sucesión de los días.


Pero tengo hambre, no más.


Si el poema me eligiera
yo saldría hacia la luz
para empapelar mi voz
con su máscara incesante.




Sandra Figueroa